Campos acusa a la 4T de proteger a los suyos sobre el Estado de derecho
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, lanzó un fuerte cuestionamiento político al gobierno federal al señalar que la administración actual antepone la protección de sus propios cuadros al respeto del Estado de derecho, en un mensaje que vinculó directamente con el caso del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Campos afirmó que la Fiscalía General de la República declaró no contar con pruebas suficientes contra Rocha Moya, una afirmación que hasta el momento no se ha verificado con un comunicado oficial de la dependencia disponible públicamente.
La mandataria estatal, de extracción panista, cuestionó públicamente el paradero del exgobernador sinaloense y exigió explicaciones sobre por qué, según ella, las autoridades federales no han actuado con la misma firmeza que en otros casos de presunta vinculación entre funcionarios y crimen organizado.
El mensaje de Campos se enmarca en un discurso más amplio de oposición hacia Morena, al que acusó de negociar la ley en función de intereses partidistas, en detrimento de la competitividad y la estabilidad económica del país, ejemplificado —según ella— con la relocalización de la planta de Toyota de Tijuana a Texas.
La gobernadora cerró su pronunciamiento con un llamado directo: «la Patria es primero, no su partido», en clara alusión a un reclamo de prioridades entre el interés nacional y la lealtad partidista dentro del gobierno federal.
Hasta el momento no hay una respuesta pública del gobierno federal, la FGR o de Rocha Moya a los señalamientos hechos por Campos.